La participación vecinal, la convivencia y la puesta en valor de nuestras señas de identidad estuvieron muy presentes durante la jornada del pasado sábado en nuestro pueblo.
Castilblanco volvió a salir a la calle para celebrar el Día de nuestra autonomía en un ambiente festivo y familiar. Un año más, la Plaza Amarilla se convirtió en el centro de las actividades organizadas por el Ayuntamiento para conmemorar el 28 F. Con la bandera verde y blanca muy presente y con una programación en la que no faltaron la música flamenca, también hubo tiempo para la degustación de productos propios de nuestra tierra.
